El presidente de la Confederación de Empresarios de Jaén, Bartolomé González, ha expresado su apoyo a la creación de instalaciones de biometano en la provincia, que utilizarán exclusivamente alperujo, el residuo generado durante el prensado de aceitunas. Este respaldo se produjo tras la visita de González y otros representantes de la Confederación a una planta de biogás en Andria, Italia, donde pudieron conocer de cerca la tecnología utilizada en este tipo de instalaciones.
La delegación también estuvo compuesta por Mario Azañón, secretario general de la CEJ, así como Alfonso de Gonzalo, presidente de la empresa jiennense Aventum, quien ha mostrado interés en desarrollar siete plantas en Jaén. Durante la visita a Italia, González resaltó que el objetivo principal era comprobar la efectividad de las plantas que funcionan con alperujo, ante la futura normativa europea que podría cerrar las orujeras, limitando el uso actual de este residuo.
El presidente de la CEJ subrayó que las plantas italianas demuestran que este tipo de instalaciones no solo son seguras, sino que también resuelven problemas medioambientales y de salud, al no generar olores ni rechazo social. Esta tecnología, que ya opera en una ciudad de más de 90.000 habitantes, fomenta la economía circular mediante la producción de fertilizantes a partir del proceso de generación de gas.
González informó que la compañía Aventum proyecta inversiones que superan los 800 millones de euros para la construcción de estas instalaciones en la provincia, destacando que lo hará sin ningún tipo de incentivo público. Este esfuerzo es visto como una oportunidad para mejorar la competitividad del sector agrícola y avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible en la región.
El presidente de la CEJ también hizo hincapié en la importancia de la implicación local. La sede de Aventum en Úbeda será clave para la gestión de las plantas a desarrollar en diversas comunidades autónomas, incluida Andalucía. Según González, la elección de Úbeda como centro de operaciones es vital, ya que desde allí se planea generar empleo local, involucrando a empresas de la zona en la ejecución y mantenimiento de las instalaciones.
En cuanto a la reciente decisión del pleno municipal de Andújar de rechazar una de las plantas previstas, González afirmó que es un asunto que debe ser resuelto entre la empresa y las administraciones competentes. Sin embargo, reiteró el respaldo de la CEJ a este modelo de negocio, argumentando que cumple con todas las garantías técnicas y ambientales.
La Confederación de Empresarios de Jaén considera que las plantas de biometano representan una solución a los problemas que enfrentarán los agricultores con la futura normativa que limita el uso del alperujo. González enfatizó que el sistema propuesto no solo transforma un residuo en un recurso valioso para los cultivadores, sino que también contribuye a una economía circular en la que el digestato resultante se convierte en abono orgánico para los olivares de la región.
Con el apoyo de la CEJ, la industria de biometano se perfila como un sector crucial para el futuro agrícola y económico de Jaén, siempre que se cumplan con las normativas ambientales y de salud pública pertinentes. La Confederación reafirma su compromiso con proyectos que promuevan la sostenibilidad y el desarrollo en la provincia, asegurando que cada paso dado en esta dirección se fundamenta en la seguridad y el bienestar de la comunidad.





























