Un equipo de investigadoras de la Universidad de Sevilla ha realizado un avance significativo en el estudio de los efectos del aceite de oliva virgen en la salud cerebral. Este grupo ha demostrado, por primera vez, que dos compuestos presentes en este aceite pueden atravesar la barrera hematoencefálica, una estructura que regula la entrada de sustancias al cerebro. Este descubrimiento es parte del proyecto BBBOlids, dirigido por la profesora Ruth Hornedo Ortega, y cuenta con la colaboración de entidades como la Universidad Pablo de Olavide y el Instituto de Biomedicina de Sevilla.
Uno de los logros más destacados de esta investigación ha sido la creación de un nuevo modelo experimental para estudiar la barrera hematoencefálica, conocido como ho-BBB. Este modelo incorpora tres tipos de células: endoteliales, astrocitos y pericitos, lo que permite una representación más precisa del funcionamiento de esta barrera en comparación con las investigaciones anteriores, que se habían basado únicamente en células endoteliales. Esta mejora en el modelo experimental es crucial para entender cómo los compuestos alimentarios pueden influir en el cerebro.
Los compuestos que han sido objeto de estudio son el tirosol y el hidroxitirosol, los cuales no solo se encuentran en el aceite de oliva virgen, sino que también son detectables en la sangre después de su consumo. La investigación ha revelado que ambos compuestos pueden cruzar la barrera hematoencefálica, destacando el hidroxitirosol por su mayor capacidad de penetración. Además, se ha observado que al atravesar esta barrera, el hidroxitirosol puede sufrir sulfatación, un proceso químico que mejora su solubilidad en agua.
Este hallazgo subraya que la barrera hematoencefálica no solo actúa como un filtro protector, sino que también tiene la capacidad de modificar las sustancias que la atraviesan. La implicación de estos resultados es que los compuestos del aceite de oliva virgen podrían jugar un papel en la protección del cerebro, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre su potencial efecto neuroprotector. Esto es particularmente relevante en el contexto de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.
El aceite de oliva virgen se considera un pilar fundamental de la dieta mediterránea, conocido por sus propiedades bioactivas beneficiosas para la salud. Este estudio aporta nueva evidencia sobre los beneficios de los compuestos presentes en el aceite de oliva, reforzando la idea de que una dieta rica en estos alimentos puede tener efectos positivos en la salud cerebral. En este sentido, la investigación posiciona a la Universidad de Sevilla en la vanguardia del estudio de la nutrición y la salud mental.
Los resultados obtenidos en este proyecto no solo son relevantes para el ámbito de la nutrición, sino que también tienen implicaciones en la farmacología y la toxicología. El desarrollo de modelos como el ho-BBB permite a los científicos investigar cómo los alimentos pueden impactar en nuestra salud a nivel cerebral, lo que podría llevar a nuevos enfoques en el tratamiento y la prevención de diversas enfermedades. En consecuencia, continuar explorando esta relación entre los alimentos y la salud cerebral podría transformar no solo las recomendaciones dietéticas, sino también las estrategias terapéuticas en el futuro.


























