El Ayuntamiento de Málaga ha dado luz verde al Plan de Reforma Interior (PRI) ‘Tejar de Salyt’, el cual tiene como objetivo transformar la antigua fábrica de ladrillos Salyt, situada en el distrito Bailén-Miraflores. Este proyecto incluye un cambio significativo en los usos del terreno, promoviendo la renovación urbana, la creación de zonas verdes y un rediseño de accesos que mejorará las conexiones viales de la zona.
La aprobación de este plan representa un avance crucial para convertir un área industrial en un centro comercial, y también abordará el notable desnivel que existe entre los barrios de Carlinda y la Granja de Suárez, facilitando el acceso entre ellos.
En la votación, el equipo de gobierno del PP apoyó el plan, mientras que el PSOE y Con Málaga votaron en contra, y Vox se abstuvo. Esta decisión revela una clara división política en torno al futuro desarrollo del área.
El PRI propone un cambio en la calificación del terreno, que actualmente se clasifica como productivo, permitiendo así la instalación de actividades comerciales y usos relacionados. Este planteamiento está vinculado a la normativa autonómica conocida como LISTA y a un convenio firmado en abril de 2022 entre el Consistorio y la Sociedad de Ladrillos y Tejas (Salyt).
La superficie total del área en cuestión es de 52.391 m², con una edificabilidad de 21.730 m². El sector se denominará SU-ATURI-O-R.10 y albergará varias parcelas clave, destacándose especialmente la destinada a uso comercial, que será la más grande con 21.772 m².
Además, habrá una parcela de 11.240 m² dedicada a comercio y restauración, y otra de 3.383 m² que corresponde a la cesión obligatoria, lo cual está relacionado con el patrimonio municipal de suelo. También se prevé una parcela de 814 m² para equipamiento público y un terreno de 7.334 m² que se destinará a zonas verdes, el cual se cederá al Ayuntamiento.
El documento del PRI contempla, además, la cesión del suelo necesario para asegurar un adecuado sistema local viario, garantizando así la accesibilidad a las parcelas resultantes. Uno de los aspectos más relevantes del plan es la mejora de la red viaria, que incluirá la ejecución de obras por parte del promotor para facilitar las conexiones con el entorno, especialmente con Valle Inclán y los accesos al sistema MA-20.
Las obras previstas comprenden la finalización de ramales de conexión, así como un ramal que saldrá hacia Valle Inclán y otro que llevará al parque del Arroyo del Cuarto. También se acondicionarán ramales existentes que actualmente conectan el parque con Valle Inclán y se abrirá una nueva vía entre la calle Galeno y el Tejar de Salyt.
En términos de zonas verdes, el plan prevé la creación de un gran parque integrado, que se situará en la parte superior del ámbito y se conectará con un área municipal ya existente. Se establecerán conexiones peatonales a lo largo del perímetro verde para facilitar el acceso a pie desde los barrios colindantes hacia la futura zona comercial.
Asimismo, el diseño del plan contempla alrededor de 900 aparcamientos, organizados de forma que la mayoría de ellos, un 53%, estarán bajo rasante. El resto se distribuirá entre superficies de parcelas privadas, viario interior y la red viaria local exterior.
El proceso de tramitación del plan ha sido objeto de controversia, especialmente por la decisión de llevarlo a Pleno por la vía de urgencia. Los grupos de oposición, en particular el PSOE, han criticado la falta de transparencia en este procedimiento, argumentando que no se les había informado adecuadamente. El portavoz socialista, Daniel Pérez, expresó que “no son las formas”, demandando una mayor claridad sobre los motivos de la tramitación acelerada.
La concejala de Urbanismo, Carmen Casero, se disculpó por la falta de comunicación y defendió que la tramitación había sido transparente, recordando que el expediente se había iniciado en 2022 y que el Ayuntamiento tenía plazos que cumplir. Casero destacó que se habían considerado alegaciones presentadas por los grupos durante el proceso.
Con este plan, el Ayuntamiento de Málaga aspira a revitalizar una área que ha permanecido en desuso, generando nuevas oportunidades comerciales y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos mediante la creación de espacios verdes y mejores conexiones viales.





























