El Linares Deportivo logró una victoria crucial en el Nuevo Estadio de La Victoria al imponerse por 0-1 al Real Jaén en un intenso derbi que tuvo lugar el pasado fin de semana. Este triunfo se produce en un momento delicado para el equipo azulillo, que llegaba con una serie de resultados negativos. La clave de la victoria fue una jugada afortunada de Manny, que permitió al Linares llevarse los tres puntos, a pesar de que el Real Jaén gozó de varias ocasiones que pudieron cambiar el rumbo del partido.
El ambiente en el estadio era espectacular, con más de 11.600 espectadores animando a ambos equipos. No había lugar ni para un alfiler, lo que evidenciaba la importancia de este duelo, el primero en cinco años entre estos dos rivales locales. A pesar de las dinámicas diferentes, la emoción de un derbi siempre añade una intensidad especial al juego.
Desde el inicio, ambos equipos mostraron su compromiso por salir victoriosos. El Linares, dirigido por Manolo Herrero, comenzó con una actitud ofensiva, con Jack Harper e Isra Cano generando peligro. Sin embargo, el Real Jaén, bajo la dirección de Pedro Díaz, también mostró su potencial con un mano a mano de Alberto Bernardo que fue detenido por Diego Barrios, el portero local.
A medida que avanzaba el primer tiempo, el Real Jaén empezó a conectar mejor y a crear ocasiones, siendo Moha quien se estrelló contra el palo en una jugada bien elaborada. A pesar de la presión intensa y las oportunidades para ambos equipos, el marcador se mantuvo sin cambios al finalizar la primera parte.
Durante la segunda mitad, el Linares continuó buscando su oportunidad, y aunque el Real Jaén mostró más iniciativa, su falta de puntería fue evidente. La mejor ocasión llegó cuando Adri Paz remató de cabeza, pero el balón volvió a encontrar el travesaño. Era una clara señal de que la suerte no estaba del lado del equipo local.
La fortuna, sin embargo, sonrió al Linares. En un ataque por la banda izquierda, Manny lanzó un disparo que, tras tocar en Curro, se coló en la portería del Real Jaén, desatando la euforia entre los seguidores azulillos. Este gol, que llegó en un momento crítico del partido, fue un golpe duro para el equipo local, que había jugado con mucha intensidad y había merecido más.
Tras el gol, el entrenador del Real Jaén movió su banquillo en un intento por revertir la situación, pero el Linares se mostró sólido defensivamente. El partido se volvió más tenso, con el árbitro mostrando varias tarjetas amarillas y deteniendo el juego en ocasiones debido a los objetos lanzados desde la grada. Este clima de tensión se intensificó hasta el final del encuentro.
En los minutos finales, el Real Jaén tuvo una oportunidad para empatar, pero un gol anotado por Mauro fue anulado por fuera de juego. El Linares, con un esfuerzo defensivo destacado, logró mantener el resultado y se llevó una victoria que representa un respiro en su trayectoria, distanciándose un poco de los puestos de descenso.
Esta victoria es una inyección de confianza para el Linares Deportivo, que necesitaba urgentemente revertir su mala racha. A partir de ahora, el equipo espera capitalizar este triunfo en los próximos encuentros de liga, mientras que el Real Jaén debe aprender de esta derrota y seguir adelante en busca de sus objetivos.




























