Germán Sánchez, un linarense de 38 años, se prepara para participar en la 14 edición del popular programa Masterchef, que ha comenzado recientemente en Televisión Española. Aunque actualmente reside en Granada con su pareja, su conexión con su ciudad natal de Linares es fuerte, especialmente tras haber sido destinado a Melilla como Policía Nacional. Su pasión por la cocina, que comenzó en la infancia junto a su madre, se ha convertido en un reto emocionante que está listo para afrontar en el programa.
Desde muy joven, Germán mostró interés por la cocina. A los 18 años, al independizarse, comenzó a cocinar de manera autodidacta. «No era el típico estudiante que comía de táper», explica, recordando su amor por preparar platos como la paella. A lo largo de su trayectoria, ha mantenido un fuerte vínculo con su madre, quien le ha guiado en el arte culinario, y a quien consulta cada vez que tiene dudas sobre las recetas.
Su profesión como Policía Nacional, donde trabaja en turnos de seis días con descansos que le permiten volver a su hogar, le ha proporcionado un equilibrio que le permite disfrutar de la cocina. Animado por su pareja, Germán decidió abrir una cuenta en redes sociales para compartir sus creaciones culinarias. «Al principio me daba vergüenza», reconoce, pero su victoria en un concurso de hamburguesas en Granada le dio el empujón necesario para continuar.
Las recetas que propone son «fáciles, saludables y ricas». Su enfoque se centra en la comida ‘fit’, buscando siempre preparar platos que sean tanto sabrosos como saludables. «Me gusta cuidar mi alimentación y hacer deporte», señala, destacando su interés por preparar comidas rápidas y sencillas, que cualquiera puede realizar en casa. Tras iniciar su cuenta en redes, fue contactado para participar en el concurso de Masterchef, a pesar de dudar de sus posibilidades iniciales.
En las audiciones, de las aproximadamente cien personas que se presentaron, solo 16 fueron seleccionadas, y Germán fue uno de ellos. Al salir de la prueba, su padre le estaba esperando, y su reencuentro estuvo lleno de emoción. En su experiencia, aunque su madre y su novia no pudieron asistir por motivos laborales, su padre se mostró muy orgulloso y compartió el momento conmovedor con él.
Además de su faceta como cocinero, Germán ha sido condecorado con la Cruz Blanca al Mérito Policial después de una intervención complicada en la que logró resolver una situación de riesgo. «Fue un trabajo en equipo donde nadie salió herido», explica, reconociendo el apoyo fundamental que ha recibido de sus compañeros y su familia a lo largo de su carrera.
En cuanto a su experiencia en Masterchef, Germán menciona que la vida en el programa es complicada, ya que los participantes están incomunicados del mundo exterior y solo disponen de 20 minutos semanales para hablar con sus seres queridos. Este contacto es vital para mantener la energía y la motivación. «Es súper importante, sobre todo porque estamos bajo un estrés constante», indica.
Respecto a los platos que presentará, ha anticipado que incorporará «mucha esencia de Jaén», con un enfoque especial en el aceite de oliva virgen extra. Germán se siente orgulloso de representar su tierra y de rendir homenaje a las tradiciones culinarias de Linares. «Voy a hablar de mi ciudad y mi tierra, y estoy muy feliz de representar mi provincia», concluye.




























