Los padres de acogida del bebé de 21 meses que falleció en Linares en mayo, tras haber sido olvidado durante seis horas en un coche, han expresado su deseo de pedir «disculpas» a la familia biológica. Consideran lo sucedido un «accidente» que ha generado un profundo dolor, el cual afirman que es compartido con los padres naturales del menor.
Rafael, el padre de acogida, realizó estas declaraciones a la salida del juzgado donde compareció nuevamente, a solicitud de la abogada de la familia biológica. Este testimonio es el segundo que ofrece, ya que el primero tuvo lugar el 23 de mayo y en aquella ocasión la familia biológica no estaba oficialmente personada en la causa.
Isabel, la madre de acogida, también ha declarado en esta sesión judicial, así como personal de la guardería que atendía al pequeño. Rafael, visiblemente afectado, compartió con los medios su profundo dolor: «Les mandamos de verdad nuestras más sinceras condolencias. Hemos compartido con ellos el enorme dolor de la pérdida de Juanjo». Afirmó que han querido al niño «no como a un hijo, sino como a un nieto», manifestando su amor por el pequeño fallecido.
Rafael, quien es el único investigado en este caso, comentó que comprende el dolor de la familia biológica y no guarda rencor a sus afirmaciones, por dolorosas que resulten. «Cualquier tipo de afirmación que hagan que a mí me pueda parecer ofensiva, la entiendo como completamente justificada desde el dolor», añadió.
En relación a los hechos, el 20 de mayo, Rafael fue detenido como presunto autor de un delito de homicidio imprudente, aunque fue liberado poco después de ser citado a declarar. Lleva desde 2017 acogiendo a 13 niños, lo que refleja su experiencia en el ámbito del acogimiento familiar.
El día del trágico suceso, Rafael llevaba al menor a la guardería, como hacía habitualmente a las 9:00 horas. Sin embargo, por razones que aún se investigan, no notificó a las monitoras y dejó al niño en el coche, sin percatarse de su presencia. La madre de acogida fue quien descubrió lo sucedido al intentar recoger al menor y al darse cuenta de que no estaba en la guardería.
Cuando regresó al domicilio, Rafael se dio cuenta de que el pequeño podría haber permanecido en el vehículo. La madre entró en estado de shock y se notificó a los servicios de emergencia. El coche estaba estacionado en una calle muy transitada, pero las lunas tintadas dificultaron que alguien advirtiera la situación.
La llamada al 112 se produjo a las 14:55 horas, alertando sobre un niño pequeño en el interior de un vehículo en la calle Pintor El Greco. El menor, que había permanecido en el coche durante aproximadamente seis horas, fue encontrado en un día con temperaturas que alcanzaron los 29 grados en Linares. A pesar de los esfuerzos de reanimación realizados por los servicios sanitarios que acudieron al lugar, se certificó su fallecimiento.
El cuerpo del bebé fue trasladado al Instituto de Medicina Legal (IML) para realizar la autopsia, que determinó que la causa del fallecimiento fue hipoxia. La defensa de Rafael ha apuntado que intentará demostrar que el olvido del menor podría estar relacionado con una «desconexión» que se produjo por una falta de oxígeno debida a la neumonía que padecía el investigado.
Este caso ha suscitado una amplia atención mediática y ha llevado a la sociedad a reflexionar sobre la responsabilidad en el cuidado de los menores. Las implicaciones de este trágico suceso podrían tener un impacto significativo en el futuro de las políticas de acogimiento familiar en la región.


























