El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha comparecido en la comisión parlamentaria donde afirmó que la actual administración andaluza proporciona «la mayor cantidad de recursos que jamás ha dispuesto» para el apoyo a los regantes. Su intervención tuvo lugar en respuesta a un interrogante planteado por el parlamentario del PSOE, Gerardo Sánchez, quien cuestionó la exclusión de las comunidades de regantes de Baza en el acceso a las ayudas del Plan de Modernización de Regadíos de Andalucía (RegadíA).
El consejero negó que existieran criterios de discrecionalidad en la concesión de estas ayudas, subrayando que para poder participar en el programa, es necesario que los proyectos estén declarados de interés general del Estado. Fernández-Pacheco aseguró que, si la Junta hubiera querido aplicar criterios de este tipo, no habría conveniado con el Ministerio de Agricultura para desarrollar este plan.
Gerardo Sánchez, en su intervención, instó a la Junta de Andalucía a «rectificar de inmediato» para permitir que los agricultores de la comarca de Baza se beneficien del RegadíA. El parlamentario argumentó que la razón esbozada por la Consejería —los proyectos no cumplen con la condición de interés general— es insostenible tanto técnica como jurídicamente. Refirió la Disposición Adicional Quinta del Real Decreto-Ley 4/2023, que menciona obras en la zona regable del Negratín, abarcando los municipios de Baza, Caniles, Zújar y Freila, como de interés general del Estado.
El debate en la comisión pone de manifiesto la tensión entre las administraciones y la necesidad de que se escuchen las alegaciones de las comunidades de regantes afectadas, como las de Santo Ángel, San Marcos y Siete Fuentes Negratín. Sánchez considera que la negativa a permitir su participación es una decisión política que obstaculiza el desarrollo del ámbito agrícola en la zona.
Este conflicto en torno al acceso a las ayudas resalta la importancia del agua en la agricultura andaluza, especialmente en regiones como Baza, donde la modernización de los sistemas de riego es crucial para mejorar la productividad y sostenibilidad del sector. La administración actual ha priorizado la inversión en infraestructuras agrarias, reflejando una tendencia hacia la mejora de la eficiencia en la gestión de recursos hídricos.
La posición de Fernández-Pacheco, defendiendo la cantidad de recursos disponibles, contrasta con las demandas de los agricultores, que buscan una mayor inclusión y apoyo en sus proyectos. La situación revela un panorama complejo en el que se entrelazan intereses económicos, políticos y medioambientales, y donde las decisiones sobre la distribución de recursos hídricos tienen un impacto directo en la vida de muchas familias en la comarca.
Con la presión del PSOE y la respuesta de la Junta, el futuro del RegadíA y la modernización del riego en Andalucía se presentan como temas centrales en el actual debate agrícola, especialmente en un contexto donde la gestión eficiente del agua se torna cada vez más vital para asegurar la sostenibilidad del campo andaluz.





























