La borrasca Leonardo ha provocado serios problemas en la península, afectando especialmente a Andalucía, donde se han reportado más de 5.000 desalojos. Este jueves, la situación se tornó crítica en Grazalema, Cádiz, lo que llevó al presidente de la Junta, Juanma Moreno, a ordenar la evacuación de todos los 1.500 residentes en la localidad como medida de precaución ante el riesgo de inundaciones.
Este desalojo se suma a un total de casi 4.000 personas que han sido evacuadas de varias localidades en Cádiz, Granada, Córdoba, Jaén, Málaga y Sevilla. En este contexto, las autoridades también mantienen un operativo de búsqueda y rescate en Málaga, donde una mujer de unos 40 años desapareció tras caer al río Sayalonga mientras intentaba ayudar a su perro. Además, un anciano de 81 años sufrió heridas leves al caer parcialmente un muro en Genalguacil, en la Serranía de Ronda.
Las acciones de la Junta de Andalucía no se limitaron solo a Grazalema. En otros lugares como Dúdar, en Granada, se han realizado desalojos debido a la crecida del río Aguas Blancas y el desembalse de la presa de Quéntar. Los Puestos de Mando Avanzados (PMA) se han desplegado en Jerez de la Frontera y San Roque, además de en Ronda y Casares, donde se están evaluando nuevos desalojos en Arcos de la Frontera, El Puerto y Jerez.
La situación meteorológica ha generado una gran inquietud entre los ciudadanos, que se ven obligados a abandonar sus hogares ante el riesgo inminente de inundaciones. La comunidad andaluza está en estado de alerta, con el Ayuntamiento de Linares y otras instituciones locales trabajando en coordinación con la Junta para atender a los afectados. Las autoridades están utilizando todos los recursos disponibles para asegurar la seguridad y bienestar de la población.
A medida que las condiciones climáticas empeoran, las medidas de emergencia continuarán siendo evaluadas y ajustadas. La Junta ha instado a la población a permanecer atenta a las recomendaciones de las autoridades y a mantenerse informados sobre la evolución de la borrasca. Este evento pone de relieve la importancia de la preparación ante fenómenos meteorológicos extremos y la necesidad de contar con planes de evacuación eficientes.





























