La Diputación de Jaén está evaluando los daños ocasionados por el reciente temporal de lluvia y viento en la red de carreteras provinciales. El objetivo es planificar las reparaciones necesarias para garantizar la seguridad en el tránsito. En este contexto, el diputado de Infraestructuras Municipales, José Luis Agea, ha realizado una visita a dos vías afectadas: la carretera JA-9102, que conecta Chiclana de Segura y Castellar, así como la JV-6022, que une Castellar con la A-6201. Ambas carreteras permanecen abiertas al tráfico, aunque han sufrido algunos daños.
Actualmente, dos carreteras están cortadas en la red provincial. Se trata de la JV-5001, que va de Marmolejo a La Centenera, y de la JV-3043, que comunica Lupión con la Estación Linares-Baeza. “Estamos atentos a las incidencias generadas por este temporal para poder hacer un seguimiento exhaustivo de los problemas en las vías de la Diputación Provincial, buscando restablecer la normalidad lo más pronto posible”, indicó Agea.
El diputado destacó que en la carretera que conecta Chiclana de Segura con Castellar, a la altura de Venta de los Santos, se han producido varios deslizamientos y movimientos de tierra, lo que requerirá la instalación de escolleras para estabilizar las laderas. En la JV-6022, el agua ha salido de su cauce, ocasionando inconvenientes en la calzada. Sin embargo, Agea aseguró que esta vía ya ha sido limpiada y que los vehículos pueden transitar sin problemas.
La evaluación por parte de la Diputación de Jaén es fundamental para garantizar la seguridad de los conductores y minimizar los riesgos asociados a las inclemencias meteorológicas. Con la llegada del mal tiempo, es habitual que las infraestructuras sufran daños que, de no ser atendidos a tiempo, pueden derivar en situaciones más complejas. Por este motivo, las actuacciones de emergencia son una prioridad en este momento.
Además, el equipo técnico de la Diputación Provincial está analizando otros posibles desprendimientos que puedan requerir intervenciones más significativas. “Estamos trabajando para resolver las incidencias que causan dificultades en la circulación, ya sea por barro o por árboles caídos. La seguridad de los usuarios es nuestra máxima preocupación”, añadió Agea.
El seguimiento de estos problemas no solo es crucial para restaurar el tráfico en las rutas afectadas, sino también para prevenir futuros daños. La adecuación y mantenimiento de las carreteras son aspectos clave en la gestión de infraestructuras de la provincia, especialmente en épocas de condiciones climáticas adversas. La Diputación de Jaén continuará monitorizando la situación para garantizar que las vías se mantengan en el mejor estado posible.





























