El Ayuntamiento de Linares, en colaboración con la Diputación de Jaén y el Gobierno de España, ha dado un paso significativo hacia la mejora del suministro de agua en la región. Se ha anunciado la construcción de una nueva Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) en el embalse de La Fernandina, con el objetivo de garantizar el abastecimiento a aproximadamente 90.000 residentes en el sistema del Rumblar. Este proyecto fue presentado por el diputado de Servicios Municipales, José Luis Hidalgo, en un acto que también contó con la participación del alcalde de Mengíbar, Juan Bravo, y otros representantes de los municipios beneficiados.
La nueva infraestructura se enmarca dentro del Plan Urgente de Infraestructuras Hidráulicas para la provincia de Jaén, una iniciativa que busca modernizar y optimizar el sistema de abastecimiento de agua en la región. La planta estará equipada con tecnología avanzada que permitirá mejorar la calidad del agua y aumentar la capacidad de tratamiento, abordando así los problemas históricos de abastecimiento que han afectado a los municipios del sistema del Rumblar.
Los municipios que se beneficiarán del nuevo sistema incluyen a Andújar, Bailén, Cazalilla, Carboneros, Espeluy, Guarromán, Jabalquinto, Marmolejo, Mengíbar, Villanueva de la Reina y Villatorres. Además, la infraestructura ofrecerá la posibilidad de conectar a Baños de la Encina, La Carolina y Vilches en caso de que se presenten problemas de abastecimiento, lo que aumentará el número de habitantes beneficiados a más de 115.000 personas.
La ETAP actual que opera en el sistema del Rumblar capta agua del embalse de Zocueca y tiene más de 30 años de funcionamiento. Este envejecimiento ha llevado a diversas limitaciones, incluyendo la insuficiente capacidad de producción para satisfacer la creciente demanda y episodios de deterioro en la calidad del agua. La nueva ETAP promete mitigar estos problemas, mejorando la eficiencia hidráulica y reduciendo los costes de producción.
Un aspecto significativo de este proyecto es que, aunque la normativa indica que parte de la inversión debería ser asumida por los usuarios, la Diputación asumirá los 15,6 millones de euros correspondientes a la amortización de la nueva infraestructura. Esto implica que ni los ayuntamientos ni los vecinos tendrán que asumir ningún coste adicional, lo que es una medida positiva considerando el contexto económico actual.
Con esta nueva ETAP, se espera no solo mejorar la calidad del agua en la región, sino también fortalecer el sistema hidráulico en general, beneficiando a una población que ha enfrentado retos significativos en el abastecimiento. La importancia de este proyecto radica en su capacidad para garantizar un recurso esencial como el agua, contribuyendo así al bienestar de miles de ciudadanos en Jaén.



























