La 14ª edición de Futuroliva ha comenzado hoy en Baeza, un evento destacado que reúne a más de 160 empresas y 50 marcas de aceite de oliva virgen extra. Organizada por la firma Pópulo Servicios Turísticos y Culturales, esta feria tiene como objetivo analizar tanto el presente como el futuro del sector oleícola. Durante tres días, los asistentes podrán disfrutar de actividades como showcooking y talleres, además de jornadas técnicas enfocadas en temas relevantes para la industria, que incluyen la reutilización de agua en la producción de aceite y la importancia de los acuerdos comerciales con la Unión Europea.
En la inauguración, la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, subrayó la posición de liderazgo del aceite de oliva virgen extra español en el mercado global. García Bernal destacó que la inteligencia artificial y la apertura a nuevos mercados son claves para mantener esta ventaja competitiva. La funcionaria hizo hincapié en la importancia de que la Unión Europea continúe firmando acuerdos comerciales, como los que ya se han establecido con países como Mercosur, India y Australia.
Durante su discurso, la secretaria de Estado recordó que el sector agroalimentario español superó en 2025 los 78.000 millones de euros en exportaciones, de las cuales Andalucía representa más de 16.000 millones de euros, siendo el aceite de oliva el producto más destacado. Este segmento, en particular, genera un volumen significativo, con más de 3.400 millones de euros en exportaciones de aceite virgen extra, lo que lo convierte en un pilar fundamental de la economía regional.
García Bernal resaltó el papel del sector oleícola como impulsor de la economía rural española, que abarca el 85% del territorio nacional. Además, destacó cómo la inteligencia artificial puede mejorar la competitividad del sector, señalando que universidades españolas están trabajando en sistemas que pueden clasificar aceites y prever su calidad con más del 90% de precisión, utilizando datos reales de cooperativas. Este tipo de innovación no solo es beneficioso para los productores, sino que también proporciona un valor añadido a los consumidores.
La secretaria también hizo hincapié en la necesidad de que la digitalización esté al alcance de todos los sectores, considerando que es una herramienta esencial para la igualdad. En este sentido, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación promueve más de 200 iniciativas relacionadas con la innovación digital, entre las que se encuentra el proyecto europeo AgriFoodTEF, que se centra en el uso de inteligencia artificial y robótica en entornos reales, así como el sello Spain AgrifoodTech, que busca proyectar la tecnología agroalimentaria española a nivel internacional.
En un contexto de creciente inestabilidad global, García Bernal subrayó la importancia de la dimensión internacional del sector oleícola. “La política agraria hoy también es política comercial”, afirmó, al tiempo que defendía el acuerdo de la Unión Europea con Mercosur, el cual ofrece oportunidades en un mercado con más de 700 millones de consumidores. Este acuerdo incluye salvaguardias y controles sanitarios, así como mecanismos de protección para los sectores más vulnerables.
La secretaria de Estado también destacó la estrategia de diversificación de mercados que España ha impulsado. Desde 2018, se han establecido más de 22 acuerdos sanitarios con China y se están llevando a cabo negociaciones avanzadas con otros países como India, Indonesia, Australia, México y Chile. “Abrir mercados es defender el campo”, concluyó García Bernal, reafirmando el compromiso del Gobierno con el crecimiento y la sostenibilidad del sector oleícola español.

























