JAÉN.- En el noreste de la provincia de Jaén, específicamente entre Aldeaquemada, Santisteban del Puerto, Castellar y Montizón, se encuentra el Proyecto Orión, un yacimiento de monacita que ha captado la atención de la industria global. La empresa australiana Osmond Resources ha confirmado que los ensayos metalúrgicos iniciales realizados en laboratorios canadienses de SGS Lakefield han sido altamente satisfactorios, lo que indica que el mineral puede ser procesado utilizando técnicas convencionales. Este descubrimiento es importante ya que logra niveles de recuperación y pureza comparables a los de los principales productores del mercado internacional.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la concentración obtenida, que alcanza un 19,4% de Óxidos de Tierras Raras Totales (TREO). Esta cifra representa un aumento significativo, multiplicando por veinte la ley del mineral en su estado bruto. Más relevante aún es la proporción de Óxidos de Tierras Raras Magnéticas (MREO) en el concentrado, donde un 25% corresponde a Neodimio y Praseodimio. Estos elementos son esenciales para la fabricación de imanes permanentes, utilizados en motores de vehículos eléctricos y turbinas de aerogeneradores, convirtiéndolos en materiales cruciales en la actual transición energética.
El yacimiento, ubicado en la comarca de Despeñaperros y El Condado, presenta capas de cuarcita enriquecidas en rutilo, ilmenita y circón. Las pruebas sobre el circón han mostrado una liberación de casi el 98% y una pureza del 50,2% en el concentrado obtenido, con expectativas de que en fases posteriores esta pureza supere el 66%, lo que lo posicionaría en la categoría premium del mercado global. Se anticipan los resultados para el titanio, derivado del rutilo y la ilmenita, para el segundo trimestre de este año.
La importancia de este hallazgo va más allá de lo geológico. Las tierras raras son elementos clave en la digitalización, la transición energética y sectores como la defensa y la industria aeroespacial. Actualmente, aproximadamente el 60% de las reservas mundiales de estos minerales se encuentran en manos de China. Por ello, la Unión Europea ha estado buscando reducir su dependencia de este país y, en este contexto, el Proyecto Orión se presenta como una solución viable, con el respaldo de una alianza entre Osmond Resources y Técnicas Reunidas, que planea desarrollar la mayor planta de procesamiento de tierras raras en Europa.
Los próximos meses serán fundamentales para determinar el futuro del Proyecto Orión. Osmond Resources tiene previsto llevar a cabo una prueba de beneficio a gran escala utilizando una muestra de cinco toneladas. Asimismo, se espera que para finales de 2026 se complete el Estudio de Alcance de la Zona 1 del proyecto, con la asistencia técnica de la consultora Wood Australia. Si los resultados confirman las expectativas generadas por los ensayos preliminares, la provincia de Jaén podría convertirse en un punto clave en el mapa minero europeo en la próxima década, en un momento en que el continente busca asegurar su autonomía industrial y tecnológica frente a la dependencia de Asia.



























