La reordenación del servicio de Bizkaibus, que comenzó la semana pasada con sus primeros trámites administrativos, se prevé que genere un impacto significativo en la movilidad de la ciudad de Bilbao. A partir del año 2028, se reducirá a la mitad el número de autobuses interurbanos que circulan a diario por el centro, pasando de 2.523 servicios actuales a 1.197. Según el nuevo planteamiento, se potenciarán las paradas de la Intermodal y de Bolueta, que recibirán un mayor número de expediciones, mientras que se eliminará la parada de Bailén y se modificará el tránsito por Atxuri y Autonomía.
Este rediseño no implicará que los usuarios que deseen viajar entre Bilbao y Bizkaia dispongan de menos opciones. En cambio, se redistribuirá parte del flujo hacia paradas periféricas que cuenten con conexión al metro y al tren. De las cinco paradas que han funcionado en los últimos años, solo la de Moyua mantendrá su nivel actual de servicios. En cambio, el entorno de Abando verá una reducción significativa, alcanzando aproximadamente la mitad de los bizkaibuses que operan actualmente. En total, se estima que las unidades del servicio realizarán 500.000 kilómetros menos al año a través del centro de la capital.
La diputada de Transportes, la socialista Sonia Pérez, presentó las líneas generales de esta reestructuración en las Juntas Generales. El presupuesto necesario para mantener las seis concesiones que dividen el servicio de autobuses forales se incrementará un 26% en comparación con el contrato anterior firmado en 2014. Esto requerirá una inversión de al menos 1.980 millones de euros en la próxima década, frente a los 1.560 millones de euros actuales.
El objetivo de esta revisión es aumentar la eficiencia de un servicio que ha visto un crecimiento en el número de viajeros, de 26 millones en 2015 a una previsión de 37 millones en 2025. Este enfoque se adapta a las nuevas realidades del transporte público, que incluyen más paradas de metro, una mayor conciencia medioambiental y los requerimientos de la Ley de Movilidad vasca. Pérez enfatizó que «Bizkaibus se rige ahora mismo por unos patrones totalmente superados; con esta intensidad de usuarios, hay que reconfigurarlos para que siga siendo competitivo».
Otro cambio destacado en el servicio es la transición de un sistema de transporte radial, centrado en Bilbao, a un modelo en forma de malla. Esto implica que muchos de los autobuses que operen en municipios más pequeños culminarán su recorrido en las cabeceras de cada comarca o en puntos de interconexión. Localidades como Mungia, Derio, Markina, Gernika y otras se beneficiarán de esta nueva estructura, que facilitará el acceso al metro, tren y otros autobuses que se dirijan a Bilbao por la autopista, con menos paradas en el trayecto.
El nuevo sistema de Bizkaibus conectará 453 núcleos poblacionales y 2.300 paradas a través de 112 líneas, que estarán divididas en cinco tipos: las troncales, vertebradoras, alimentadoras, rurales y singulares. Las troncales (20) enlazarán las capitales de comarca con Bilbao; las vertebradoras (64) facilitarán la movilidad intracomarcal y hacia los hospitales; las alimentadoras (10) irán de municipios de tamaño medio a las cabeceras de comarca; las rurales (12) llegarán a núcleos aislados con autobuses más pequeños; y las singulares (28) se dirigirán a zonas de especial relevancia, como la EHU, parques tecnológicos y el aeropuerto.
Según las previsiones de la Diputación, aunque los bizkaibuses harán menos kilómetros por Bilbao, la cifra total aumentará en un 14%, pasando de 17,8 millones a 20,2 millones. Esto será posible gracias a que se espera incrementar el número de unidades en circulación al mismo tiempo, con un objetivo de alcanzar hasta 405 autobuses en la flota, lo que permitiría un aumento de hasta 40 servicios más en horas punta.
A pesar de los cambios, la inclusión de servicios nocturnos no está en los planes iniciales del diseño de Bizkaibus. Actualmente, el anteproyecto establece que el servicio comenzará a funcionar a las 5 de la mañana y finalizará a las 11 de la noche, con algunas recorridos puntuales hasta la 1 de la madrugada los fines de semana. Un estudio presentado el año pasado estima que ofrecer transporte nocturno cada dos horas durante los fines de semana podría costar 6,5 millones anuales, lo que atraerá unos 300.000 nuevos usuarios, aunque solo el Partido Popular ha apoyado abiertamente esta propuesta. «No contemplamos incorporarlo, pero eso no significa que no pueda hacerse. Es cuestión de hablarlo», concluyó Sonia Pérez en su intervención ante los partidos representados en el Parlamento territorial.



























