La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha compartido en una reciente entrevista que su iniciativa más destacada, el registro horario, será implementada en España antes del verano. Esta medida, que había enfrentado obstáculos tras un informe del Consejo de Estado, finalmente verá la luz sin modificaciones importantes. Díaz considera esta normativa fundamental, ya que el país registra alrededor de 2,5 millones de horas extraordinarias no remuneradas, lo que representa un fraude laboral significativo que perjudica a los trabajadores y perpetúa la brecha salarial con Europa.
El registro horario, según la ministra, no solo servirá para documentar las horas trabajadas, sino que también permitirá una mejor remuneración de las horas extras, algo que es esencial en un país que lucha con una desigualdad salarial considerable. «Es una obligación actuar frente a las horas irregulares», afirmó, resaltando la necesidad de garantizar que los derechos de los trabajadores sean respetados.
Díaz planea someter este asunto a la próxima Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, indicando que la regulación del horario laboral es crucial para nivelar el campo de juego entre las empresas que cumplen la ley y aquellas que operan al margen de ella. A pesar de las objeciones previas del Ministerio de Economía, que ha mostrado resistencia al registro, la ministra mantiene que este instrumento es clave para asegurar la legalidad en el ámbito laboral.
El Consejo de Estado, en su análisis sobre el registro, criticó la propuesta, argumentando que su enfoque estaba desactualizado. Sin embargo, Díaz no se deja influir por estas críticas y sostiene que el país ya cuenta con sistemas digitales que pueden facilitar esta normativa. «Hablar de tornos en pleno siglo XXI indica que no se comprende la realidad actual del mercado laboral», añadió.
En cuanto a la relación con el Ministro de Economía, Carlos Cuerpo, la ministra destaca que, aunque mantiene una buena relación personal, discrepa en aspectos fundamentales de sus programas económicos. Esta discrepancia es evidente, especialmente en lo que respecta a la tributación de las rentas salariales, donde Díaz defiende que los salarios por debajo de 21.000 euros no deben tributar a Hacienda.
A pesar del rechazo del Congreso al decreto de prórroga de los alquileres, Díaz se muestra optimista sobre la posibilidad de llegar a acuerdos con Junts, instando a la negociación. La ministra enfatiza que la vivienda es uno de los principales problemas que enfrenta España, y que se deben establecer medidas que limiten el aumento de las rentas de arrendamiento, que ya son excesivamente altas.
El desafío radica en que las partes deben estar dispuestas a dialogar para alcanzar un consenso beneficioso para todos. Díaz, quien ha calificado a Junts de partido racista y clasista, subraya que su postura siempre ha estado del lado de los intereses de los ciudadanos, en particular aquellos que se ven afectados por la crisis de la vivienda.
A medida que se acerca la visita del Papa en junio, la ministra también ha manifestado su deseo de que la población reciba al líder religioso con respeto y dignidad. A pesar de no ser creyente, considera que el mensaje del Papa es relevante y debe ser apreciado por todos los españoles, independientemente de sus creencias.
En esta fase de agotamiento parlamentario, Díaz reconoce que se ha dificultado la posibilidad de conseguir grandes acuerdos. Sin embargo, subraya que el actual Gobierno, a pesar de las adversidades, continúa trabajando para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. «Aún con todo, seguimos avanzando en un proyecto de país moderno que garantice derechos», concluyó.



























